La
comunidad científica ha llegado a un amplio acuerdo en torno a la idea de
que el incremento de la concentración de gases efecto invernadero en la
atmósfera terrestre está provocando alteraciones en el clima. De hecho,
diversos estudios evidencian que las variaciones en la concentración
atmosférica de algunos gases de efecto invernadero han estado asociadas a
profundos cambios climáticos en el pasado.
Las
emisiones de gases efecto invernadero producidas como consecuencia de las
actividades humanas han sido muy intensas a partir de la revolución
industrial. Así, la concentración de estos gases en la atmósfera se ha
incrementado a una velocidad mucho más rápida que en cualquier periodo
histórico precedente, lo que puede dar lugar a alteraciones en el clima
desconocidas hasta la fecha.
Cada 5
años, el IPCC, Grupo
Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático emite un informe a
partir de la información disponible y los avances en la investigación
producidos en todo el mundo.
El Tercer
Informe de Evaluación presentado
en 2001 dice: