La
Red de
Comunicadores Ambientales de Latinoamérica y el caribe fue invitada por
el Centro del Agua del Trópico Húmedo para Latinoamérica y el Caribe (CATHLAC)
a sus modernas instalaciones ubicadas en la Ciudad del Saber en Clayton,
Ciudad de Panamá, para la presentación de su mas reciente informe sobre
el cambio climático para la región de México, Centroamérica y el
Caribe.
El informe
denominado “Adaptándonos al Cambio Climático” busca alertar a los
gobiernos nacionales, municipales, medios de comunicación, grupos de
salvamento, unidades de cambio climático, grupos ambientalistas y a la
comunidad en general, sobre los acontecimientos relacionados con el cambio
climático que se experimenta en los países de la
región en escenarios supuestos para los años 2020-2050 y 2080.
Con el uso
de toda la tecnología con que cuenta CATHALC, imágenes satelitales, GIS
y RS en conjunto con el programa SERVIR, desarrollado con apoyo de la
NASA, y de ingenieros locales e internacionales, los resultados y
recomendaciones que hace CATHALAC son de interés para todos.
Según los
resultados del estudio, en los próximos años muchas regiones
pobres y apartadas del Istmo Centroamericano y el Caribe, cientos de miles
de personas y animales sufrirán grandes daños materiales y
potencialmente la perdida de miles de vidas a consecuencia de cambios drásticos
en el clima. Este es y será el peor y más difícil enemigo de esta zona dentro
del cambio climático.
Debido a
las inundaciones producidas por un exceso en las lluvias, tanto en
frecuencia como en intensidad, muchas personas y animales tendrán que
abandonar sus casas y campos. Sufrirán deslaves de tierras como
consecuencia de la deforestación de sus montes y el exceso de escorrentías
provenientes de esos mismos montes pelados. Estarán expuestos a daños
materiales, humanos y ambientales por causa del desbordamiento de los ríos
debido al inexistente manejo de las basuras y a la contaminación de sus
fuentes hídricas por inundaciones y la erosión de sus suelos.
El excesivo
calor secara más rápidamente los mantos freáticos con lo que será casi
imposible habilitar pozos en estas regiones. Se desecaran igualmente lagos
y quebradas haciendo más difícil conseguir agua para la supervivencia
humana. Aumentaran los incendios forestales y las áreas de calor se
multiplicaran en la región.
Estas
calamidades y desastres naturales crearan un sinnúmero de desplazados que
tendrán que ser reubicados en otras regiones o solos irán a formar parte
de los cordones de pobreza que rodean las ciudades latinoamericanas.